martes, 2 de diciembre de 2014

"Decían que si no les daba dólares me iban a matar"

Inseguridad.Lo cuenta el padre Mario, asaltado el sábado en su iglesia en Lomas de Zamora. Los ladrones simularon ser una pareja que se quería casar.
Como cada sábado, los vecinos de los alrededores de la parroquia Nuestra Señora de Luján, en Lomas de Zamora, se preparaban para ir misa. Minutos antes de las 18, una mujer llegó a la iglesia y se sorprendió al ver que aún no estaba el cura. No lo encontraba por ningún lado y decidió llamar a la Policía. Minutos después, los agentes descubrieron que el religioso estaba atrapado en el baño junto a una catequista. Ahí los habían encerrado los ladrones que los asaltaron horas antes.
El hecho ocurrió el último sábado, cerca de las 16, en Castelli al 1600, a cuatro cuadras de la cancha del club Los Andes. Los asaltantes habían simulado ser una pareja de novios que quería casarse y le pidieron al cura si les podía dar algo más de información. Según le contó ayer el padre Mario a Clarín, todavía muy nervioso y asustado por la situación que le tocó atravesar, en total habrían sido cuatro los asaltantes. "Apareció un matrimonio queriendo casarse. Yo nunca los había visto por la iglesia, pero confíe en sus intenciones. Los hice pasar a la oficina en la que atendemos ese tipo de consultas y cerré la puerta. De repente golpearon y nosotros pensamos que podían llegar a ser los padrinos, pero cuando abrí me encontré con dos hombres que me tiraron al piso y empezaron a golpearme", recordó el párroco.
El cura estaba acompañado de María Elena, una catequista de la iglesia que colabora con él en las tareas de la parroquia. "Una vez adentro, empezaron a revisar cada rincón. Fuimos hacia donde está la casa parroquial (el lugar en el que vive Mario) y dieron vuelta todo. Me decían que si no les daba dólares me iban a matar. Buscaban eso, no querían otra cosa. Yo intentaba explicarles que no había dólares por ningún lado, que nunca tuve. Apenas guardaba unos pesos para pagarle a un señor por un trabajo que hizo acá hace unos días", agregó el párroco.
Los asaltantes se hicieron de todo el dinero que pudieron. Pero antes de irse pusieron en marcha la última parte de su plan: "Me dijeron ‘venga para acá' y me encerraron en el baño. No sé cómo hicieron para encontrar las llaves. Estuvimos metidos ahí un rato largo, cerca de dos horas, hasta que apareció una mujer preguntando por qué la iglesia estaba cerrada y dónde estaba yo", explicó Mario.
Según su relato y el de la mujer que lo acompañaba, los asaltantes "sabían lo que hacían" y se mostraban "serenos", aunque fueron violentos: insultaron al cura todo el tiempo, mostraron sus armas, revisaron las habitaciones y rompieron muchas cosas.
"Es como si de repente hubiera vuelto a nacer, quedé muy conmocionado. Yo les di todo lo que tenía y no puedo entender que hagan lo que hicieron. Para mí es algo muy triste. Hace muchísimos años que estoy al frente de la parroquia y nunca me imaginé que iba a pasar por algo así", agregó la víctima.

Casación exige que los presos tengan derechos laborales: ahora reclaman aguinaldo y vacaciones

Hizo lugar a un hábeas corpus colectivo
En el fallo advirtió que la lucha contra la inseguridad solo será posible si se les da empleo. Y dispuso la creación de un régimen laboral con idénticos derechos que los de una persona libre, lo que les daría margen para obtener un reclamo del Sutpla.
La Cámara Federal de Casación Penal hizo lugar a un hábeas corpus colectivo en un caso por el trabajo de los presos, en un fallo donde advirtió que la lucha contra la inseguridad solo será posible si se brinda empleo a los reos y dispuso que se cree un régimen laboral para los convictos con idénticos derechos que los de una persona libre.
Se trata de una presentación de la Defensa Pública Oficial y la Procuración Penitenciaria de la Nación -a partir de un planteo del ciudadano ucraniano Yuriy Tiberiyevich Kepich- a la que la Sala II de la Casación hizo lugar con el voto de los jueces Ángela E. Ledesma, Alejandro W. Slokar y Pedro R. David.
El fallo, plagado de citas y referencias doctrinarias, hace hincapié en el principio constitucional de "igual remuneración por igual tarea"para las personas privadas de su libertad.

Casación exige que los presos tengan derechos laborales: ahora reclaman aguinaldo y vacaciones

Hizo lugar a un hábeas corpus colectivo
En el fallo advirtió que la lucha contra la inseguridad solo será posible si se les da empleo. Y dispuso la creación de un régimen laboral con idénticos derechos que los de una persona libre, lo que les daría margen para obtener un reclamo del Sutpla.
La Cámara Federal de Casación Penal hizo lugar a un hábeas corpus colectivo en un caso por el trabajo de los presos, en un fallo donde advirtió que la lucha contra la inseguridad solo será posible si se brinda empleo a los reos y dispuso que se cree un régimen laboral para los convictos con idénticos derechos que los de una persona libre.
Se trata de una presentación de la Defensa Pública Oficial y la Procuración Penitenciaria de la Nación -a partir de un planteo del ciudadano ucraniano Yuriy Tiberiyevich Kepich- a la que la Sala II de la Casación hizo lugar con el voto de los jueces Ángela E. Ledesma, Alejandro W. Slokar y Pedro R. David.
El fallo, plagado de citas y referencias doctrinarias, hace hincapié en el principio constitucional de "igual remuneración por igual tarea"para las personas privadas de su libertad.

Kepich, preso en la cárcel de Ezeiza, ya hizo planteos similares por el derecho a la comunicación con sus familiares y a recibir encomiendas.
El juez Slokar, en el voto principal, advirtió que "no puede ser ajeno a la cuestión laboral carcelaria" que "enfrentar las inseguridades es combatir a la par la inseguridad civil y la inseguridad social". También afirmó que "en gran medida, sólo se podrá neutralizar el aumento de la inseguridad social si se le da, o no, seguridad al trabajo".
"Para cualquier preso que trabaje no pueden dejar de gobernar como estándares -entre otros- el derecho a la remuneración y la regla de asimilación al trabajo libre, con todos sus alcances, (vgr. asignaciones familiares, obra social, cobertura frente a accidentes de trabajo, capacitación laboral, agremiación) por imperio del principio de progresividad. En este ámbito, como en el medio libre, nunca es tan necesario recordar el eterno adagio: el trabajo digno dignifica al hombre", afirmó.
En línea con esto, el Sindicato Único de Trabajadores Privados de la Libertad Ambulatoria (Sutpla) podría lograr su objetivo de que los presos que trabajan también tengan acceso al aguinaldo y a las vacaciones, un reclamo que venían haciendo desde hace un tiempo.
Según el fallo, "la realidad laboral penitenciaria argentina actual" es queel 59% de los presos "no accede actualmente a ningún trabajo remunerado". Y de aquellos que trabajan, “sólo el 19 por ciento cuenta con la posibilidad de acceder a cuarenta horas semanales de trabajo remunerado”, mientras que “el 81% restante o trabaja menor cantidad de horas o no tiene posibilidad de acceso a un trabajo pago, por cierto por razones ajenas a su voluntad".
De esta manera, dijo el fallo, ocho de cada diez presos no gozan de los derechos consagrados en el artículo 14 bis constitucional.
También afirmaron que "no puede escapar que para cubrir el equivalente al salario mínimo dispuesto por el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, dependiente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, un preso debería trabajar un mínimo de diez horas durante cinco días de la semana".
Por ello, el tribunal dispuso ordenar al Ente de Cooperación Técnica y Financiera (ENCOPE), dependiente del Servicio Penitenciario Federal, junto con los organismos del Estado vinculados a la materia en cuestión la elaboración de un régimen de trabajo para los presos.