martes, 10 de mayo de 2011

Azul: matan de 24 balazos al jefe de un destacamento policial y detienen por el hecho a otro efectivo

 
La víctima, de 34 años, fue acribillada dentro de la dependencia. Por el hecho fue arrestado un sargento de 23 años, cuya esposa se desempeña en esa unidad.

El jefe de un destacamento policial del partido bonaerense de Azul, de 34 años, fue asesinado de 24 balazos en la dependencia a su cargo y un sargento, esposo de una agente de esa unidad, fue detenido bajo la acusación de haber cometido el homicidio.

Fuentes de la Fuerza de Seguridad dijeron a la agencia DyN que efectivos de la división Homicidios de la Policía provincial comenzaron a trabajar en el caso para determinar si el asesinato fue un "crimen pasional" o si fue producto de "diferencias laborales".

Voceros policiales detallaron que el presunto homicida, de 23 años, fue alojado poco después en la comisaría 1ª del distrito, desde donde fue trasladado esta noche a la Estación de Policía Comunal de Tapalqué.

El sargento, según los primeros testimonios recogidos por la fuerza de seguridad, irrumpió a las 2.45 de la madrugada en una oficina del destacamento Balneario, de Azul, distrito ubicado en el centro de la provincia de Buenos Aires, a unos 300 kilómetros de Capital Federal.

Luego de ingresar con violencia a la dependencia, situada en el cruce de la avenida Pellegrini y el empalme con la ruta 51, el sargento comenzó una fuerte discusión con el jefe de la unidad, Mariano Cafferata.

El sargento, en medio de la controversia acalorada, extrajo su arma reglamentaria de entre las ropas y disparó contra su superior hasta vaciar el cargador, para repetir de inmediato la acción.

Por su parte, el máximo responsable de la Jefatura Departamental del partido bonaerense, comisario mayor Gustavo Carreiras, dijo al portal periodístico "El Diario de Azul" que el motivo del homicidio estuvo relacionado con "diferencias laborales", según una de las líneas de investigación.

En tanto, otras fuentes policiales manifestaron a esta agencia que la pesquisa de la Fuerza de Seguridad contemplaba también la hipótesis de "crimen pasional".

Agregaron que el presunto homicida, quien trabaja para la sección local de la Patrulla Rural, estaba "en proceso de separación" de su esposa, madre de la única hija de ambos y agente del destacamento Balneario.

“Botecheros”: la nueva forma de robar en Mar del Plata

Son boqueteros que se meten por los techos Eligen para sus golpes chalés. Sacan tejas, entran por el entretecho y así evitan ser detectados por las alarmas. Hubo cuatro casos en 60 días. En el último hecho, un jubilado hirió a un ladrón, que está grave.

AmpliarLos ladrones levantan tejas, quitan el aislamiento (un trozo de cartón de ruberoid o telgopor), se descuelgan por la estructura del tejado y se meten en el entretecho. Luego hacen un boquete en el cielorraso y saltan al interior de la casa. Al no forzar cerraduras ni ventanas, la alarma no los detecta. En los últimos 60 días, hubo cuatro casos. “Saben lo que hacen, desarman el tejado prolijamente, una vez dentro de la casa desconectan la alarma y se mueven con linternas”, describió un jefe policial. Ya hay quienes los llaman los “botecheros”.
El primero de los episodios lo padeció Graciela de Fuscaldo, madre del defensor oficial Juan Fuscaldo, del fuero Penal Juvenil, en un chalé de Gascón al 300. Estaba con el menor de sus hijos (27) y la empleada doméstica. Ocurrió todo muy rápido. La pusieron en alerta los ruidos en el entretecho, pero creyó que se trataba de un derrumbe. En instantes, a través de un boquete , dos hombres saltaron al living.
La golpearon para que les entregara dinero. A los 20 minutos, cargaron lo robado –un plasma, electrodomésticos, alhajas– en un auto que esperaba en la esquina y escaparon.
Días después, desvalijaron la casa en el barrio Chauvin de Luis Aceituno, presidente de la Sociedad Rural de Mar Chiquita. “Cuando llegué –1.15 de la madrugada– la puerta principal estaba trabada con llave por dentro, y tampoco funcionaba el portón eléctrico”, recordó. Fue el 27 de marzo. El hombre entró a su casa por una ventana y descubrió un agujero en el techo, justo sobre el tablero de control de la alarma. Los delincuentes lo arrancaron e inutilizaron el sistema.
“Tuve que poner sensores de movimiento en el todo el entretecho”, contó. Un trabajo así, no baja de los 800 pesos. Le llevaron dinero, aparatos electrónicos y dos chequeras.
Los “botecheros” entraron del mismo modo, el 14 de abril, en la casa del concejal Mario Lucchesi. El y su esposa regresaron después de medianoche y vieron que las luces en la planta alta estaban encendidas . Para entrar se hizo acompañar por un policía. El boquete estaba en una de las habitaciones de la planta alta. La alarma los detectó cuando bajaron a la planta baja. “Sonó y escaparon. Ahora tenemos todo tipo de sensores. Con nuestro caso, nos enteramos que antes habían ocurrido varios más”, explica Patricia.
El último caso ocurrió el domingo 1° de mayo. Vicente, un jubilado de 83 años, oyó golpes en el techo de la planta alta. Cuando llegó para ver qué estaba ocurriendo, descubrió a dos asaltantes que comenzaban a descolgarse del techo.
Los encerró con llave y buscó un arma . Los ladrones volvieron sobre el boquete, bajaron al patio e intentaron forzar una ventana, pero el jubilado les disparó. Uno escapó, el otro, herido, fue detenido a 200 metros de la casa, en el barrio La Florida. Está internado y su estado es “reservado”. Por ahora, no se sabe si tuvo relación con los anteriores casos de “botecheros”.