sábado, 30 de junio de 2012

Caso Érica Soriano - Lagostena: "No entiendo porqué la dan por muerta"

El presunto autor del asesinato de Eriva Sorano se declaró "inocente" y criticó a los medios de comunicación.
Lagostena: No entiendo porqué la dan por muerta
Daniel Lagostena y Érica Soriano
Daniel Lagostena, detenido como presunto autor del asesinato de su novia Erica Soriano, la embarazada desaparecida desde 2010, aseguró este viernes, en una audiencia oral realizada en los Tribunales de Lomas de Zamora, que es "inocente" y que no entiende por qué dan por muerta a su pareja.
"Soy inocente y estoy viviendo una pesadilla. Los medios me condenaron y estoy preso por esa situación", dijo Lagostena (51) en la audiencia oral frente al juez de Garantías de Lomas de Zamora Gabriel Vitale, quien ahora deberá definir si le dicta la prisión preventiva.
"No entiendo todavía por qué la dan por muerta", afirmó Lagostena, dando a entender que al no haber aparecido el cadáver de Erica, la Justicia no puede acusarlo de un homicidio.
Lagostena atacó a los medios al afirmar que dieron por ciertas algunas supuestas pruebas que lo incriminaban que luego se demostró que eran falsas o no tenían valor. En ese sentido, dijo que los medios anunciaron que habían encontrado restos humanos en un campo de su padre pero luego no aclararon que "estaban pintados con barniz" y eran "para estudiantes de medicina".
También se refirió a la supuesta sangre que apareció en una camioneta de su padre y que en realidad era "sangre de chancho".
La audiencia realizada el viernes es un trámite técnico que tiene como única finalidad que cada una de las partes exponga los fundamentos por los que creen que al imputado hay que dictarle o no la prisión preventiva. En la hora que duró, tanto el fiscal del caso, Gerardo Loureyro, como el abogado de la familia Soriano, Marcelo Mazzeo, solicitaron al juez Vitale que a Lagostena se le dicte la prisión preventiva porque existen peligro de fuga y riesgo procesal de entorpecimiento de la investigación.
"Creemos que Lagostena se fugará si lo dejan en libertad, no sólo por la expectativa de la pena que afronta sino también porque ya en una oportunidad dejó su teléfono celular arriba de un kiosco de diarios para que piensen que estaba en su casa, cuando se había fugado a Paraguay", dijo Mazzeo. Además, el abogado de la familia también consideró que "no hay mejor prueba de que Lagostena puede entorpecer la causa que el hecho de que no sabemos todavía qué hizo con el cadáver de Erica".
El abogado defensor, Gustavo Della Maggiore, en cambio, contó que planteó que su cliente debe ser liberado "por falta de mérito ya que no hay elementos de cargo suficientes". En caso de que el juez crea lo contrario, Della Maggiore pidió subsidiariamente que "se le dé una alternativa a la prisión preventiva, como una libertad vigilada o una morigeración con prisión domiciliaria".
El juez Vitale definirá la suerte de Lagostena entre el lunes y el martes de la próxima semana.
Lagostena está detenido por el caso desde el pasado 30 de mayo a pedido del fiscal Loureyro y por orden del juez Vitale, quien le imputó los delitos de "homicidio simple en concurso real con aborto, en el contexto de violencia familiar y contra la mujer", pese a que el cadáver de la joven nunca apareció.
Erica Soriano (30), embarazada de dos meses y medio, fue vista por última vez el 20 de agosto de 2010, en Lanús, y la versión de su pareja es que al día siguiente ella se fue a visitar a su madre a Villa Adelina, en el norte del conurbano, pero nunca llegó. En el expediente se determinó que la última señal con vida de la víctima se dio en el domicilio de Lanús de Lagostena, con quien mantenía una relación sentimental por de más complicada y conflictiva, según testimonios de familiares y amigos. Para el juez, Erica nunca salió de su casa, como declaró su pareja, y presuntamente fue asesinada en ese lugar el 20 de agosto de 2010 entre las 22 y las 5.
En la chimenea de la casa se hallaron restos de una bombacha, por lo que se presume que el imputado quemó allí la ropa de su pareja, y una mancha de sangre debajo de una mesita ratona que se estableció que era de una mujer, pese a que había sido lavada.
Cerca de la medianoche, el ahora imputado comenzó a intercambiar mensajes con un sobrino, Brian Poublán (22), con quien hasta entonces no tenía un trato cotidiano ni habitual. Las pesquisas probaron que entre el teléfono de Lagostena y el de su sobrino se produjeron seis comunicaciones y presumen que se dieron en el lapso durante el cual se deshicieron del cuerpo. Con esta evidencia recolectada, el joven quedó imputado en la causa como sospechoso pero aún no fue detenido ni procesado.

Villa Devoto: 50 familias se unieron contra el delito

Crearon una red de alerta. Se informan vía mail, SMS y teléfono sobre movimientos sospechosos en el barrio. Cambiaron de hábitos y lograron bajar un poco los robos. Pero ahora la situación empeoró y reclaman seguridad.
Muchos ni siquiera se conocían. Otros apenas intercambiaban un “hola” o un “chau”. Pero una seguidilla de robos a casas en su barrio, Villa Devoto, los llevó a organizarse para crear la “Red de vecinos en alerta”. Hoy suman 50 las familias que están interconectadas en una red contra la inseguridad que incluye la elaboración de estadísticas propias sobre delitos en la zona, reuniones periódicas y un sistema de alertas vía mails, mensajes de texto y llamados telefónicos que los advierte –y previene– sobre cualquier anormalidad en la zona donde viven. No es sólo eso: también, a la fuerza, tuvieron que cambiar muchos hábitos .
Todo comenzó en noviembre de 2011. Hubo once robos a casas en un radio de tres manzanas. Los vecinos dicen que a los ladrones los favoreció el inicio de dos grandes obras: una sobre la calle Mercedes; otra sobre Gualeguaychú. Desde allí ingresaron a los hogares asaltados. “Esto se formó porque pensábamos que, si nadie nos cuidaba, nos teníamos que cuidar entre nosotros ”, dice Alberto Leonbruni.
Comenzaron a convocarse con volantes a reuniones vecinales. Hoy, todos se envían por mails los movimientos de la zona . En especial se escriben sobre lo que ocurre en “el campito” pegado a la estación Devoto del ferrocarril San Martín y en la plazoleta Roffo.
Otra iniciativa fue la de dejar las luces de los jardines prendidas siempre, aunque en las casas no haya nadie. Además, los maridos tomaron por costumbre esperar en la puerta de sus casas a sus hijos o mujeres que llegan en autos.
Pero nada alcanzó: en las últimas semanas hubo al menos dos robos con heridos de bala (ver Antecedentes ). Y el día anterior a la cita con Clarín , un e-mail advertía sobre el robo de un estéreo durante la madrugada.
Luis Dolcetti, uno de los impulsores del grupo, dice que con las medidas que tomaron “bajaron considerablemente el delito”. Pero, del mismo modo, admite que “los robos continúan : en un edificio de la calle Navarro entraron dos veces en el último mes”.
Por eso, el grupo de vecinos ahora reclama más acciones contra la inseguridad por parte de las autoridades. Pero no parece un pedido de fácil respuesta. Gonzalo Aguilar vive en otro sector del barrio: cruzando Beiró, atrás de la cárcel. Es uno de los referentes de la “Asociación Devoto sin cárcel”. Cuenta que en un momento de la reunión entre vecinos y miembros de la comisaría 45° para pedir más presencia policial se tentó de risa. Fue cuando un comisario informó que para las 711 manzanas que tiene su jurisdicción (casi 600 de Villa Devoto) hay 25 policías patrullando por turno . Sólo les dieron un número de celular al cual llamar ante algún delito, “porque es más rápido que el 911”, les dijeron.
Pero Aguilar explica que los vecinos, mientras tanto, extreman sus propias medidas de seguridad, aunque éstas impliquen alguna incomodidad. “El miedo de la gente es a que le entren a la casa. Por eso se está notando mucho que prefieren dejar los autos en la vereda y no en los garajes de sus casas”, dice.
Las garitas fueron otro de los recursos a los que apelaron las familias que integran la red de alertas. Aguilar muestra una carta: es de un vecino que invita a colaborar con 200 pesos mensuales para la contratación de un policía de civil . Sobre Melincué, esquina Benito Juárez, ya colocaron una.
El sector en el que vive Aguilar registra un triste récord: una mujer fue asaltada tres veces en 40 días , entre abril y mayo. En uno de los robos fingió un desmayo; los ladrones desistieron de entrar a su casa pero le sacaron lo que llevaba encima. A Evalia Zaccardi, en tanto, le robaron dos grandes chapones de bronce pegados y atornillados y contó que “durante las vacaciones hubo muchos robos” en el barrio.
Kenneth Macdonald salió un jueves, hace poco. Fue hasta Flores. Volvió a las tres horas y se encontró con toda su casa revuelta . Ahora advierte sobre otra modalidad que preocupa: “Hay una señora que toca timbres y se presenta como personal de ANSeS que hace encuestas; va con dos hombres bien vestidos. Es el típico cuento del tío”.
Andrés Santiano sale a trabajar temprano. Dice que no hay un día en el que no ve “autos estacionados sin ruedas” , otra modalidad de robo que creció en Devoto en los últimos tiempos.
Los testimonios de las víctimas de delitos se suman, pero Alicia Cittadini, otra de las impulsoras de la “Red de vecinos en alerta” no se desalienta y dice que van por más. “Vamos a organizar la colocación de alarmas y botones de pánico”, planea la mujer. Quieren un sistema bien organizado.
Hoy todos los vecinos se conocen, aunque por motivos que nadie eligió . “Pero cuando todo esto se calme, queremos juntarnos para conocernos”, augura Luis Dolcetti, esperanzado.